:: LINTERNA- TURA.
    Pelea con un dictador.

Miguel Tutera es chileno, tiene 28 años y está terminando la carrera de ingeniero en marketing. Sin embargo, él considera que lo suyo es otra cosa: escribir, en lo que estamos de acuerdo. Además, está en conversaciones con productoras para hacer series en base a sus cuentos. Miguel nos ha enviado las siguientes notables líneas:



Ayer por decir un día
me armé hasta los dientes
las golondrinas escaparon
el sol cambió de color
las estrellas y la luna incluso en el día
salieron a ver aquel duelo
elegí mis armas con la rigurosidad
de un joyero suizo
con la fuerza y convicción de las hormigas
cuando buscan su alimento
con la esperanza de un niño
y con la dicha de un soñador
pues poderosas debían ser las armas
para enfrentar a un dictador
la elección fue la siguiente:
un fusil, el mas poderoso
hecho de papel
de mira tenía un lápiz fiero
que podía contar mil historias
y apuntaba grandes verdades
las balas eran variadas
algunas eran hechas de cuentos
otras de frases
más fuertes eran las balas hechas de poemas
pero las que más herían
eran las balas de verdades
así fue aquel encuentro
sin más objetivo
que luchar por derechos
el encuentro fue sangriento
el arma de mi rival
mataba más que un gusano hambriento
muchos de mis compañeros desaparecidos
fieramente y con esmero
son muchos de los que no se sabe
su paradero...


y transcurría la epopeya
hasta el día en que me encontré
con el cancerbero
y le pregunté
el que personas piensen diferente
merece un castigo tan severo...
él me respondió:
sólo los que piensen como yo
son los herederos
sin mas apelativos apunté contra él
sin piedad
le lancé cuentos
poemas, frases
y por último las verdades
noté un efecto
su cuerpo estaba intacto
pero su alma ya no era la del carcelero
miré en su retina
y tan sólo vi un cordero
y cuando él notó que yo descubrí su miedo
junto a una guardia armada
me apuntaron sin vacilación
no alcancé a contar un segundo
mi mirada perpleja
vio estallar mi corazón
y así fue la historia
destruyeron mi alma por completo
por suerte quedó mi alma
no sé dónde ni cuándo
pero no es mi cuerpo, es mi alma
la que está contando
él y ellos partieron mi cuerpo
pero en esa última mirada
que pude apreciar
vi inseguridad
vi un niño en calma
y ahora comprendo que ellos
rompieron mi cuerpo
y a cambio de su pecado
yo le regalé un alma
al fin prediqué poemas por todos
repartí flores por los muertos
no soy un santo a mi pesar
pero comprendo toda forma
de pensar.

 

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