Versión electrónica de la Revista Dedal de Oro. Nº 50 - Año VIII, Primavera 2009
EVOCACIONES
GINO PALMA

Siempre dije que consideraba a los andinistas una manga de masocos que gozaban de las miserias a las que se obligaban. Mi decisión fue siempre la de no ser andinista. Mi ascensión al Purgatorio no fue más que una dura caminata. Mi dedicación al esquí me invitaba a subir cerros para fortalecer las piernas. Me levantaba muy temprano para subir el cerro San Cristóbal y descender por el otro lado, hacia Pedro de Valdivia Norte, para desde ahí irme a clases. Por lo general, llegaba atrasado y mi explicación no me la creyeron nunca.

Pero estaban las Torrecillas, a las que empecé a subir desde muy chico. Tomábamos el tren militar hasta El Manzano y, pasando junto al edificio de Aduanas que, por cierto, era la casa donde había nacido mi madre, atravesábamos la larga chacra para empezar la verdadera subida, bajo la mirada vigilante de la Lola que nos observaba desde el otro lado de El Cajón, en el Purgatorio. El problema más serio era la absoluta falta de agua, que nos obligaba a llevar pesadas cantimploras que se secaban mucho mas rápido de lo que hubiéramos querido. Así y todo, nos arreglamos para pasar una noche allá arriba. Cuando fue lanzado el Sputnik y supimos que se le podía mirar a simple vista, lo vimos pasar desde el horizonte, hasta perderse en la montaña.

Solía invitar a compañeros o amigos a la excursión, a los que dejaba muy atrás por mi paso de esquiador. Me acompañaba mi máquina fotográfica. En una de esas, para esperarlos y tomarme un descanso, me recosté a la sombra de uno de los pocos árboles a la vista y, notando el hermoso encaje que formaban a contraluz las hojas, tomé la foto que considero la mejor que he hecho. Alguien que conoce del asunto mirando la
 

ESTA FOTO NOS LA ENVIÓ GINO CON ESTE COMENTARIO: “LA FOTO DE LAS TORRECILLAS ME GUSTARÍA QUE FUERA UNA ACTUAL, TOMADA POR JPYB A LA PASADA EN UNO DE SUS VIAJES A SANTIAGO. YA TE DIJE QUE NO ME GUSTA VER MUCHO.

LA FOTO ORIGINAL DEL LITRE SE PERDIÓ CON LOS AVATARES DEL VIAJE A CANADÁ. EL AUTOR INTENTÓ REPRODUCIRLA DESDE SU MEMORIA USANDO PHOTOSHOP. ESTE ES EL RESULTADO.
foto me dijo: “Pero este es un litre”. ¡Yo había dormido una larga siesta debajo de un litre y no me había pasado nada! Eso que había olvidado el obligado conjuro: “Buenos días, señor Palma , yo soy el litre, y si se porta bien no le voy a hacer nada.”

Llegados a lo alto, mirábamos a los cóndores volar bajo nosotros y pasamos largo rato arrojando papeles u objetos livianos hacia el precipicio de más de mil metros, que la corriente ascendiente nos devolvía a las manos. Sintiéndome importante, decidí hacer una demostración de mis virtudes de escalador (no tenía ninguna) y atravesar sobre el precipicio, de un lado a otro de la pared. En algún momento perdí pie y estuve -aún con la sensación de que fue por varios minutos- sujeto sólo por mis dedos sobre los mil metros de pared. Con verdadero esfuerzo logré recuperar pie y volver a la meseta, jurando nunca más volver a jugar al escalador. He cumplido con el juramento.

Me dicen que el proyecto Alto Maipo pretende utilizar la pared de Torrecillas para instalar los tubos de la caída y las turbinas que producirán la electricidad que Santiago necesita para iluminar vitrinas. Naturalmente que me opongo. DdO

Volver a Inicio